Barcelona lidera la crisis inmobiliaria
De la ensalada de datos institucionales y de agentes privados que bombardean a la opinión pública a diario sobre el mercado inmobiliario, se extrae la conclusión de que la crisis por la que atraviesa el sector se ha cebado en Cataluña en el primer trimestre de este año. Relevante es tanto la drástica disminución del 42 por ciento de las compraventas registradas hasta marzo en la provincia de Barcelona, lo que supone la mayor caída de toda España; como lo es también la reducción de los precios de la vivienda nueva y usada, que también encabeza el ajuste del conjunto del país, según diversos estudios hechos públicos esta semana.
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La situación ha provocado el cierre de casi la mitad de las oficinas de intermediación inmobiliaria que hace un año poblaban las calles del área metropolitana de Barcelona y las costas catalanas. Son sus locales los que ahora lucen los carteles de ‘En venta’. El Consejo General de Colegios de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (COAPI) cifra en 40.000 oficinas inmobiliarias las víctimas de la crisis del ladrillo en España, lo que supone el 40 por ciento del sector, básicamente centrado en pequeños establecimientos propiedad de extranjeros, ubicados en las costas y especializados en segundas residencias, pero también en las principales ciudades.
Aunque la desaceleración económica ha reducido la creación de empresas en todos los sectores sin excepción durante el primer trimestre en comparación con las que se pusieron en marcha durante el mismo período de 2007, el frenazo más acusado se ha producido en las actividades inmobiliarias, sector en el que se han creado 5.999 menos que en 2007, lo que supone una espectacular caída del 51,74 por ciento, según el estudio de Axesor Radar Sectorial. El estancamiento de la demanda inmobiliaria ha venido propiciada por la crisis de liquidez del sistema financiero mundial. Los bancos y cajas huyen cuesta abajo del riesgo, lo que se traduce en una drástica reducción de la concesión de créditos, sobre todo los hipotecarios.
A esta circunstancia se ha unido el creciente protagonismo de internet en la búsqueda de pisos, lo que reduce la actividad de las agencias de intermediación. Respecto al precio, la COAPI también asegura que en el 80 por ciento de las operaciones de compraventa realizadas el propietario tuvo que rebajar significativamente el precio de la vivienda para lograr venderla. El sector de la intermediación atribuye la parálisis de la demanda al cierre del grifo de la financiación por parte de las cajas de ahorros y bancos ante la crisis de liquidez que atraviesa el sector en todo el mundo.
El sector de la intermediación subraya que ‘la demanda de viviendas persiste, pero de forma latente, posponiendo las decisiones de compra a la espera de que bajen más los precios y, en el caso de querer comprar, sin financiación’. Sin embargo, el presidente de la Asociación de Promotores Constructores y Constructores de Edificios de Barcelona y Provincia (APCE), Enric Reyna, ha dejado bien claro que las viviendas nuevas no van a bajar mucho más de lo que lo han hecho ya.
Por contra, Cataluña es la comunidad donde más han caído los precios de la vivienda usada, según el informe Índice Inmobiliario fotocasa.es, elaborado por la escuela de negocios IESE bajo la dirección del profesor José Luis Suárez. En Cataluña, el precio de los inmuebles cayó un 5,3 por ciento en marzo de 2008 respecto al mimo mes de 2007. Sólo en seis municipios catalanes de los 71 analizados ha subido el precio (lo que supone el 8 por ciento del total), mientras que ha bajado en el resto de la muestra, 64 de ellos.
Pero más espectacular es la caída numérica de operaciones de compraventa. El Instituto Nacional de Estadística (INE) cifra que las compraventas de viviendas bajaron el 24,4 por ciento en España en febrero respecto al mismo mes del 2007, y que la cifra de nuevas hipotecas se redujo el 25,8 por ciento en el mismo periodo. Sin embargo, en la provincia de Barcelona el parón inmobiliario casi dobla la media nacional, ya que las compraventas cayeron el 42,6 por ciento. En ambos casos, la caída ha sido mucho más fuerte en las ventas de pisos usados que en las viviendas de obra nueva.
El INE ha obtenido los datos de los colegios de registradores y reflejan un agravamiento de la crisis en el sector. Para situar la importancia del bajón basta recordar que en todo el 2007 se vendieron un 14 por ciento menos de viviendas que un año antes en España, mientras que hasta febrero del 2008 bajaron un 10 por ciento más, es decir, un 24 por ciento. En el caso de Barcelona, mientras que la caída del 2007 fue del 29,5 por ciento, la registrada en febrero del 2008 la supera en 13 puntos hasta alcanzar el 43,5 por ciento. En el conjunto de Catalunya, la mayor caída porcentual de ventas en febrero se registró en los pisos de segunda mano en la provincia de Girona (-51 por ciento), seguida de Barcelona (-50,2 por ciento), donde la demanda de nuevas residencias ha bajado mucho menos, un 30 por ciento.
En todo caso, el estocaje de viviendas nuevas vacías sigue aumentando, porque a la vez que en la zona barcelonesa se vendieron 1.938 pisos nuevos, entraron en el mercado 3.678 más recién acabados. Hasta ahora, las restricciones crediticias han afectado más a la oferta de segunda mano, los pisos en principio más baratos, pero que son también los que acarrean un mayor riesgo para los bancos. Según el INE, en febrero casi se igualaron las compraventas de viviendas nuevas (26.923) y usadas (28.539), algo que no ocurría desde hacía años.
En el conjunto de Cataluña, el número de viviendas hipotecadas registró una caída en tasa interanual del 35,6 por ciento en febrero, hasta 12.681 inmuebles. Y el importe medio disminuyó el 3,5 por ciento y se situó en poco más de 180.000 euros. Esta bajada se debe a la suma de dos factores: al endurecimiento de las condiciones de los préstamos (ninguna entidad ofrece ya hipotecas por el 100 por ciento) y a la bajada de precios. Cataluña también es la comunidad donde más han caído los precios de la vivienda usada, según el informe Índice Inmobiliario fotocasa.es, elaborado por la escuela de negocios IESE.
En toda la comunidad autónoma, el precio de los inmuebles cayó un 5,3 por ciento en marzo de 2008 respecto al mimo mes de 2007. Sólo en seis municipios catalanes de los 71 analizados ha subido el precio (lo que supone el 8 por ciento del total), mientras que ha bajado en 64 municipios. Entre los 30 municipios más caros de España, destaca la presencia de Cataluña con 17 poblaciones. En el primer trimestre del año, 39 provincias redujeron el precio medio de la vivienda, pero fue la de Barcelona la que se llevó la palma, al batir el récord de una bajada del 10,1 por ciento. Entre las diez provincias que aumentaron sus precios, destaca Tarragona con un 11,6 por ciento.
